martes, 16 de abril de 2013

Convivium de Slow Food en Burgos, Nacimiento del

Ayer 15 de Abril, como ya había referenciado en este blog,  tuvo lugar la primera reunión del incipiente  grupo de Slow Food en Burgos.
El nuevo Convivum de Slow Food en Burgos, se venía gestando de hace unos meses con frecuentes consultas e intercambio de mails con el Presidente del Convivium de Slow Food en Álava y una vez formalizada la fecha para la primera reunión de este neófito Convivium, fue invitado nuestro Presidente Sr. Lopez de Ipiña que junto con el responsable del área alimentaria Sr. Urarte y mi humilde persona fuimos a Burgos para explicar ante una concurrencia que está entusiasmada en arrancar con este proyecto.
La reunión tuvo lugar en el Restaurante La Vianda sito en la Avenida de La Paz número 11 de esta capital castellana. 
Pero vayamos paso a paso de lo aconteció desde nuestra llegada a las 14-30.
En el restaurante fuimos recibidos por Mª Eugenia Diaz, sevillana,  cocinera y propietaria junto a su marido Juan Manzano, también cocinero. Mª Eugenia se formó en el arte coquinario, en  la escuela “Luis Irizar”.
La primera impresión, que posteriormente es confirmada, se trata de una mujer simpática, dicharachera, abierta, con ideas muy claras, apasionada de la buena cocina y del buen producto y entusiasmada con la promoción y desarrollo de este nuevo grupo de Slow Food en Burgos.
La velada iba a comenzar con una comida en la que estuvimos sentados a la mesa con Mª Eugenia, Susana (regenta un negocio de productos ecológicos) Javier Manso, Librero, horticulor casero y gran conocedor del mundo de la apicultura,  Jesús Moreno productor de miel y los tres que fuimos de Vitoria.
El menú degustado fue el siguiente:
Comenzamos con un entrante de espárragos, procedencia de los espárragos La Rioja,  la cocción de los espárragos, para mi gusto, en su punto, al dente y por lo tanto tersos como hay que degustar los espárragos y no babosos por exceso de cocción, me hubiese gustado que estuvieran templaditos ya que es como más me gustan, el acompañamiento ali-oli, puré de pimientos asados y un anillo de melaza de vino tinto.
Luego vinieron unas lentejas pardinas con tacos de foie gras  marcados a la plancha y una vinagreta vegetal que daba un toque refrescante al plato, la salsa que se ve de las lentejas aliñada con jugo de foie-gras. La verdad que fue un plato para recordar.  
Con este plato vino a mí el recuerdo de una visita al Zuberoa, hace algo más de 20 años, donde degusté una crema de garbanzos con  berza confitada y foie gras salteado. Comentando este recuerdo con Mª Eugenia, me apunto sino sería un preparado con lentejas y ahí quedó la cosa, pera ya saben, sobre todo los que me siguen día a día, tengo buenos archivos, los he consultado y el plato que degusté es el que he apuntado, su coste 3.000 pesetas 18 de los actuales Euros. Con esto Mª Eugenia no quiero decir que Hilario Arbelaitz  posterior o anterior a este plato no lo hiciese con lentejas, me inclino que tal vez lo haría posterior al reseñado ya que nuestra anfitriona afirmaba que lo recordaba de lentejas.
 A las lentejas siguió un corte de merluza marcado a la plancha a la perfección, me confundió y creí que lo habían oficiado sobre las brasas,por los aromas y sabores que se apreciaban. Me sacaron de mi error y me dijeron que estaba hecho a la plancha, la cochura de la pieza en su justo punto y por lo tanto muy jugosa y agradable al paladar.
La merluza venia sobre una cama de Menudo Andaluz. Creo que es la primera vez que tomo merluza con unos callos, francamente la combinación me gustó y la combinación de sabores acertada.
 Antes del postre vino este plato de carne,  Secreto de ibérico acompañado de un puré y unos espárragos trigueros de cultivo, de entrada me distrajeron y pensé que eran unos Ornithogalum Pyrenaicum, pero no, eran lo que he apuntado anteriormente.
 El postre estuvo realizado por un helado de yogurt,  torrija realizada con brioche y superficie caramelizada bañada en salsa de chocolate blanco. El brioche según comento Mª Eugenia se oficia en los fogones del restaurante, una combinación a tener muy en cuenta por la delicadeza y combinación de los finos sabores y texturas.
 Como pueden observar un menú de altura, bien oficiado, buenos productos, bien presentado y muy bien servido por una agradable camarera.
Terminado el café comenzaron a llegar los que iban a participar en la reunión de esta puesta a punto del Convivium de Slow Food en Burgos.
Una vez “que pasaron lista” comenzó el acto con unas palabras de bienvenida a todos y explicando los motivos de esta reunión por Mª Eugenia Díaz, que de momento es la presidenta del naciente Convivium de Burgos.
 Terminadas las palabras de la interviniente tomo la palabra el Presidente del Convivium de Álava y coordinador internacional de Slow Food Alberto López de Ipiña
El Sr. Lopez de Ipiña, introdujo a todos los asistentes en la filosofía de Slow Food desde la fundación de este movimiento en 1986 por Carlo Petrini hasta nuestros días.
A los asistentes, se encontraban cocineros, restauradores, productores del Valle de las Caderechas, sumilleres, y enólogos, 
 el Sr. Presidente de nuestro Convivium de Álava les explicó cómo funcionábamos, cuotas, como generábamos algunos ingresos para ir subsistiendo, los pasos burocráticos que hay que dar para dar de alta al Convivium ante la central italiana de Slow Food, etc. etc.
También tomó la palabra el Sr. Urarte
Quien disertó sobre las comunidades de consumos y sobre Terra Madre.
El Convivium de Álava por boca de  su presidente ofreció toda clase de ayuda para iniciar a este nuevo Convivium en su nueva andadura.
Luego hubo un turno de preguntas que iban haciendo y respuestas que íbamos contestando.
Creo que la reunión fue exitosa para los asistentes y creo que salieron con la convicción que tenían que continuar con el proyecto y darle vida.
Espero en fechas próximas oír que ya el grupo está en marcha y comienzan a poner en práctica sus proyectos.
Les deseo que tengan mucha éxito, que en definitiva será la suerte de todos.